El trabajo de Susana Guerrero nace de la experiencia, de la realidad y, a partir de ella, recrea una mitología contemporánea que sitúa en un mismo plano la más descarnada experiencia íntima, la experiencia física, la omnipresencia de la materia onírica de los sueños, del subconsciente, la ofrenda y lo mágico, aunando lo visible y lo oculto. Se trata de una reformulación de antiguas mitologías que fusionadas se insertan en la obra junto a la experiencia personal de lo sagrado, apropiándose de narraciones míticas, de tradiciones y leyendas, de rituales iniciáticos, de supersticiones o de revelaciones intuitivas. De ahí nace un relato nuevo, mitos revisitados en los que nada tiene por qué ser como se dice que fue. Hilvanando, puntada a puntada, a modo de ritual, cada material, cada forma, cada elemento que nos aporta su carga poética y su sentido material y simbólico. El arte entendido como exorcismo, como transformación del dolor físico y ejercicio de purificación del cuerpo y el espíritu, su laceración como ofrenda invocadora del milagro.